Comentar

psicologo alicante | Miranda Vignera Miranda Vignera

Psicóloga especializada en mujeres e infancia

Consulta en Alicante y online | Tel.: 679 373 960

AUTOLESIÓN NO SUICIDA Y TERAPIAS DE TERCERA GENERACIÓN

ntrevista a Juan Faura, psicólogo sanitario  y enfermero, especializado enjuan-faura-foto Autolesión no suicida y Terapias de 3º generación. Fundador y presidente actual de la Sociedad Internacional de Autolesión.

¿Qué se entiende por autolesiones?

Entendemos por autolesión al acto intencional de la persona al hacerse daño a ella misma, pero sin intención de suicidio. Es decir, cuando alguien se corta a sí mismo o se golpea. Este tipo de autolesión del que hablamos tiene varias características que la definen: es repetitiva a lo largo del tiempo, se produce intencionalmente y la letalidad suele ser baja. Aunque pueda parecer una conducta parasuicida se ha encontrado que la conducta autolesiva no es lo mismo que la conducta suicida. Aun así, está muy relacionada con el suicidio. La autolesión tal y como estamos hablando no es la típica que sucede en algunos trastornos del desarrollo (ej. Dentro del espectro autista) ni las autolesiones que se dan cuando hay una alteración de la percepción de la realidad (ej. psicosis).

¿Por qué se producen?

sociedad-internacional-autolesion-logo-512x512La autolesión en algunas personas con cierta historia previa y/o predisposición biológica se puede convertir en un mecanismo o en una herramienta para tratar con las emociones. Una solución nada saludable y que es dañina a corto y largo plazo. Sin embargo, es muy efectiva para la regulación emocional en algunas personas

El ciclo vendría a ser como sigue. La persona se autolesiona cuando se siente muy mal. En ese caso, en lugar de por ejemplo llorar, contarle a otro sobre lo que le pasa o acurrucarse en la cama, la persona se autolesiona. En ese momento la autolesión le sirve para aliviar lo que sentía. Aliviar, es decir, disminuir o apaciguar la sensación desagradable, que no significa conseguir una emoción más positiva que la que tenía antes. Digo esto porque muchos de los que se autolesionan dicen sentirse mejor después de hacerlo. Y es que, si te sientes un poco menos mal de cómo te sentías antes, puede parecer que te sientes mejor, pero no por ello la autolesión hace que sientas una emoción más positiva, más bien disminuye la intensidad de la que ya tenía. Es por ello que al no resolver la emoción o el problema que la generó, ésta volverá a aparecer antes y ahora la persona tendrá menos tolerancia a ella. La persona ahora tiene una herramientaque le sirve para mitigar la emoción, la autolesión. Volverá a utilizarla porque le ha servido antes.La autolesión se vuelve así en una conducta repetitiva.

Lamentablemente la repetición de la autolesión genera tolerancia al daño y cada vez será necesario más daño para mitigar la emoción. No es el único problema que trae la autolesión. Además, se vuelve una herramienta cada vez más utilizada por la persona y otras herramientas de regulación emocional van desapareciendo. La autolesión comienza a tener control sobre la persona y le es difícil no recurrir a ella. El secreto que conlleva esta conducta y el estigma por creer que está “loca” pueden llevarla al aislamiento social y otros trastornos emocionales surgidos de no poder lidiar con las emociones. Todo esto empeora si se da durante la adolescencia, época en la que comienza habitualmente la autolesión y que es tan importante en la formación de la personalidad y en la socialización. Los problemas más graves que genera la autolesión aparecen al tiempo. Las primeras veces no parecen tan malas, por lo que la escalada de repetición es difícil de parar.

¿Cuáles son los perfiles más vulnerables de sufrirlos?

No existe un perfil de persona que se autolesiona, más bien factores asociados. Cualquier persona puede screaming-579286-mverse afectado. No existe un patrón de personalidad, ni socioeconómico o por ejemplo de inteligencia, que distinga grupos de personas que se autolesionen más que otros.

Aunque algunos investigadores hanencontrado que las mujeres se inician en la autolesión más que los hombres, los resultados no son concluyentes y no parece que el sexo tenga que ver. Pobres y ricos, amistosos odesagradables, se autolesionan por igual.

Lo que si hay son algunos factores de riesgo asociados. Entre ellos destacan la edad comprendida entre 12 y 22 años, invalidación a edad temprana, historia de abusos físicos o psicológicos, estar en el grupo LGTB, falta de regulación emocional y escasez de recursos para afrontar las emociones.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Ya sea que te autolesionas o seas familiar de alguien que se autolesiona, el primer paso es conseguir ayuda. Contarlo a alguien de confianza que creas que te puede ayudar. A un profesor, a un familiar o a un profesional. Da mucho miedo y es difícil contarlo. Ha habido casos que después de una autolesión grave han arriesgado su vida antes que acudir a urgencias por si le preguntan la causa de las heridas. Es comprensible, pues nadie quiere que lo rechacen las personas que más quiere o lo traten de loco.

Para no llegar a males mayores se puede contar la autolesión de una forma que promueva la ayuda, siempre entendiendo las posibles reacciones que pueden darse y como tratarlas. Son varias las formas y actitudes para contar la autolesión y para conseguir ayuda. En la Sociedad Internacional de Autolesión dispones de algunas. Más concretamente en http://www.autolesion.com/guia-autolesion/te-autolesionas/viviendo-autolesion/#publicarloTambién hay consejos para afrontar la autolesión y se atienden consultas puntales gratuitas tanto a quienes sufren la autolesión, como a sus allegados y profesionales que tratan con personas que se autolesionan.

 

Juan Faura ( psicologiafaura.com )

Sociedad Internacional de Autolesión ( www.autolesion.com )

 

 

Miranda Vignera

Miranda Vignera

Psicóloga especializada en psicología infantil y de género. - Licenciatura de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid. - Máster de especialidad en formación de género: Mujeres y Salud - Máster Psicología Infantil y juvenil

Deja tu comentario